Huelva 2007 - Investigación-acción participativa
Índice del artículo
- Presentación de la conferencia
- La Inteligencia Territorial
- La gobernanza territorial
- Investigación-acción participativa
- Ámbitos temáticos
La buena gobernanza requiere una especie de conocimiento del territorio que genera visiones globales sobre los principales problemas que pueden afectar el desarrollo territorial sostenible. Sin embargo, el conocimiento científico sobre el territorio es un conocimiento complejo porque es difícil identificar y cuantificar los vínculos causales entre muchos factores potenciales. Ademas, es un conocimiento que no es seguro a causa de la rareza de la información, los errores de medida y los resultados que no son determinados. Por consiguiente, el conocimiento sobre el territorial es a menudo ambiguo y varias interpretaciones legitimas basadas en observaciones o evaluaciones de datos similares suelen coexistir.
En el último caso, los valores tienen una especial importancia cuando interpretamos los resultados. Para obtener datos que favorecen la gobernanza, la participación de los actores territoriales, e incluso de los beneficiarios de las acciones, es realmente necesaria. De hecho, los actores territoriales y los beneficiarios subrayan diversos tipos de conocimiento y ponen de manifiesto los diversos valores a partir de los cuales los resultados científicos pueden ser interpretados, de modo explicito.
Por otro lado, durante sus proprias acciones, los actores territoriales nunca pueden generar este conjunto de conocimiento, que es necesario para la buena gobernanza.
La complejidad de los problemas, la sectorialización de las acciones y las urgencias vinculadas a las necesidades de las acciones impiden a los actores tener las visiones globales que son necesarias para resolver los problemas territoriales y que necesitan un conocimiento y métodos científicos para desarrollarse.
Los actores, y especialmente los que trabajan al nivel mas cerca de los beneficiarios de acciones, a menudo no tienen las herramientas básicas que se suelen utilizar en el ámbito científico para recolectar, analizar y raramente compartir la información que suelen gestionar.
En otros casos, la información está disponible pero no tienen las teorías, los métodos, las herramientas, el espacio y el tiempo para interpretar la información y convertirla en conocimiento útil para la acción.
Todas estas problemáticas empeoran cuando los actores quienes están involucrados en la creación y la gestión de la información son numerosos y diversos.
En este enfoque que subraya la complementaridad del mundo académico y de la acción territorial, la investigación-acción participativa puede ser definida como una especie de investigación en la cual los investigadores y los actores territoriales están involucrados para lograr un doble objetivo: uno es científico y consta en mejorar el conocimiento sobre un aspecto concreto de la estructuras y/o dinámicas territoriales y la otra es actuar sobre un problema concreto del territorio concernido.
En este contexto, la apuesta de la inteligencia territorial es diseñar y difundir los métodos y herramientas de investigación que facilitan los enfoques multidimensionales capaces de involucrar los actores de muy diversas clases (partenariados) y que permiten generar y gestionar conocimiento de modo participativo, al intensificar el dialogo entre la ciencia y la sociedad, la investigación y la acción, al favorecer la apropiación de estos conocimientos por los actores territoriales y por las personas, y finalmente al contribuir a la mejora de la gobernanza territorial.








